Transcribo un artÃculo de Sergio Parra publicado en GenCiencia. Me parece muy interesante la reflexión que hace sobre ciertos mensajes disuasorios, al igual que otros muchos mensajes publicitarios, que al final no sirven de nada. Algo que todos intuimos, pero que aun asà se sigue haciendo.
¿Nos dan miedo los mensajes disuasorios de las cajetillas de tabaco?

Los mensajes que intentan inculcarnos el miedo para que dejemos de fumar con cada vez más explÃcitos en las cajetillas de tabaco: FUMAR MATA, por ejemplo.
A partir de mayo o junio del 2011, según anunció Trinidad Jiménez, la ministra de Sanidad española, será obligatorio que las tabacaleras incluyan obligatoriamente pictogramas disuasivos de fumar en los paquetes de cigarrillos.
Pero ¿estas medidas tiene algún efecto en el fumador o en fumador potencial?
La respuesta que arrojan diversos estudios es que probablemente ninguno.
Por ejemplo, echemos un vistazo a los experimentos sobre el temor realizados por el psicólogo social Howard Levanthal en los años 1960. La idea era convencer, a través del miedo, a que los estudiantes del último año de carrera de la universidad de Yale se pusieran la vacuna antitetánica.
Emplearon una estrategia similar a la que hoy podemos ver en los paquetes de tabaco: se les entregó a todos ilustrados folletos de 7 páginas en los que se explicaban los peligros del tétanos y la importancia de la inyección. Pero se entregaron dos clases de folletos.
En el primero, los folletos reflejaban un temor alto a la enfermedad, incluyendo imágenes tremendistas de un niño con una infección de tétanos, vÃctimas con catéteres urinarios y cosas similares. En el segundo, el tono empleado para describir los riesgos del virus era menos amedrentador y no tenÃa fotografÃas.
A través de cuestionarios se descubrió lo evidente: los alumnos que habÃan recibido el folleto versión gore estaban más concienciados acerca de los peligros del tétanos. Sin embargo, a la hora de contabilizar los alumnos que finalmente acudÃan a vacunarse en el edificio del campus habilitado para ello… los resultados fueron sorprendentes: un mes después de repartir los folletos la tasa de alumnos que fue a vacunarse apenas superaba el 3 %, y no habÃa diferencia entre los alumnos que habÃan leÃdo el folleto gore y el folleto más formal.
Finalmente, descubrieron lo que provocó que la tasa de vacunación aumentara significativamente a repartir esos folletos (el 28 %). No se trataba de poner mensajes apocalÃpticos ni fotografÃas explÃcitas de dolor y sufrimiento. Simplemente bastó con incluir en el folleto un sencillo mapa que indicara donde estaba el edificio de vacunación.
Lo interesante de esta cuestión es que los alumnos de último año de Yale sabÃan perfectamente dónde estaba el edificio de vacunación. No era necesario que nadie se lo explicara con un mapa. Pero el mapa obraba sicológicamente de una forma que no conseguÃa una fotografÃa terrorÃfica:
Los estudiantes necesitaban saber cómo encajar el asunto del tétanos en sus vidas, y la información adicional que implicaban aquel mapita y los horarios en que se realizaba la vacunación hizo que el folleto pasara de ser una lección abstracta sobre riesgo sanitario (una lección más dentro del conjunto de incontables lecciones académicas que habÃan recibido a lo largo de su carrera universitaria) a convertirse en un consejo médico práctico y personal. Asà que, en cuanto el consejo se vio como algo práctico y personal, tuvo éxito.
Basta echar un vistazo a otro curioso experimento para comprobar que el riesgo no es un factor disuasorio importante y que educar sobre ellos podrÃa tener un efecto casi nulo. W. Kip Viscusi, economista de la Universidad de Harvard, solicitó a un grupo de fumadores que calculasen cuántos años vivirÃan de menos debido a su hábito de fumar.
El grupo de fumadores estimó que unos 9 años de media. Pues bien, la respuesta correcta es algo como 6 o 7 años. Es decir, que si alguien fuma no es porque calcule por lo bajo los riesgos que entraña este hábito. Fuma aunque sobrestime los riesgos.




Hola bueno aca en chile esa ley de poner mensajes en las cajas de cigarro esta desde el 2008 o 2009 si no es antes. Incluso no solo sale el mensaje de “fumar puede matar” o “si quieres vivir deja de fumar”, entre otros. Sino tambien anualmente cambian imagenes de afectados del cigarro, salen adultos con problemas en los dientes bebes con problemas respiracion que en si como que quitan las ganas de fumar.
Segun las estadisticas desde que salio esta ley los cigarros comprados a las tabaquerias bajo en un numero importante, asi que talvez si sirvan estos mensajes. Tanto que estan pensando en poner un mensaje similar en las botellas de cerveza o cualkier licor.
Lo que es yo no soy un gran fumador pero si fumo algo, y con mis amigos al ver esta imagen en las cajas de cigarro, lo que hacemos es poner un papel encima de la imagen para no verla y seguir con nuestra vida comun.
¡COMAN TIERRA!